Siempre concebí la evaluación como el medio que permitía la
medición de los aprendizajes; este artículo me ayudó a comprender las
diferencias entres estos dos conceptos.
La medición es la expresión objetiva y cuantitativa de un
rasgo y sólo se transforma en elemento en cuanto se la relaciona con otras
mediciones y se la valora como una totalidad. La evaluación es un proceso
mediante el cual se emiten juicios sobre la base de cierta información
recibida.
La medición brinda la información, sirve a los propósitos de
la evaluación. Por consiguiente, la evaluación necesita de informaciones que
permitan elaborar juicios válidos acerca del logro de objetivos asi como la
eficacia de los métodos. Por mucho tiempo la evalución ha sido confundida con
la medición, se ha estancado con pruebas estandarizadas y es vista como cortes
(fechas, semanas de evaluación) que vienen acompañados de un clima de tensión.
La lectura de este artículo me ha permitido comprender que las pruebas escritas
son los medios que facilitan el proceso de evaluación mediante la información
que proporcionan.
El centro de idiomas donde trabajo, impone un sistema de
evaluación donde los alumnos rinden ocho pruebas escritas durante el semestre.
Estas pruebas son teóricas y se enfocan en la aplicación de contenidos. En la
"semana de parciales" y "de finales", los alumnos rinden un
promedio de 7 evaluaciones y aqui se evidencia lo que el texto expone y que se
refiere a la carga tensional a la que nuestros alumnos son sometidos; me
pregunto si, tomando en cuenta la diferencia en los términos bien cabría llamar
a estas semanas "semanas de medición". Creo también que sería sensato
suprimir algunas de las 8 pruebas escritas y en su lugar programar evaluar
algunos desempeños acompañados de una respectiva retroalimentación.
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